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Caída del petróleo prende las alarmas en Colombia

El Gobierno y las regiones recibirán menos ingresos; bajará la inversión para buscar más crudo.

La ACP calcula que, por cada dólar que baje el barril de petróleo de manera constante, durante un año, al país le dejan de ingresar entre 350.000 millones y 400.000 millones de pesos. 

La caída de los precios del petróleo –que se acentuó entre jueves y viernes luego de que un grupo de países exportadores no bajara su techo de producción– puede ser una noticia positiva para los consumidores en general, por la baja en el precio del galón de gasolina y del de ACPM, pero las consecuencias negativas para el país pueden ser de una magnitud realmente preocupante. 

Si bien durante este año el precio promedio de la referencia Brent (Londres), al cual están atadas la mayoría de las exportaciones de crudo del país, se ha ubicado en 101,2 dólares y el dólar ya superó los 2.200 pesos, las alarmas están encendidas, porque el precio del crudo ha caído un 30 por ciento desde junio y hoy ronda los 72 dólares. Y la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) de mantener la producción diaria en 30 millones de barriles no augura una recuperación pronta de los precios. 

El ministro de Minas y Energía, Tomás González, explicó que en Colombia esto se va a sentir especialmente en el recaudo fiscal, porque, al tener menores ingresos, las compañías pagan menos impuestos, hay menos regalías, y bajarán las utilidades de Ecopetrol, lo cual es clave para el Gobierno, porque el próximo año la petrolera le girará menos dinero. 

Las cuentas del Ministerio de Hacienda son que en el 2015 recibirán dividendos de Ecopetrol por 8,4 billones de pesos, un 22 por ciento menos que este año. 

Aunque González dijo que hay que esperar un par de meses para definir una tendencia de más largo plazo y proyectar un rango en el que los precios del crudo se podrían estabilizar, el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), Francisco Lloreda, está convencido de que la puja de los ‘pesos pesados’ en producción petrolera va para largo y que los efectos sobre el país serán duros. 

La ACP calcula que, por cada dólar que baje el barril de petróleo de manera constante, durante un año, al país le dejan de ingresar entre 350.000 millones y 400.000 millones de pesos. 

Si bien el incremento del dólar compensará en algo los ingresos petroleros, uno de los primeros indicadores que se verá afectado es el de las exportaciones, pues el crudo y el gas contribuyen con el 54 por ciento de la facturación externa del país. 

Según el Dane, entre enero y septiembre, mes en el que se inició la descolgada de los precios del crudo en el mundo, las exportaciones de petróleo y gas natural sumaron 21.129 millones de dólares creciendo apenas un 1,3 por ciento. 

El año pasado, la participación del petróleo y el gas en el PIB fue del 5,5 por ciento; pero en el segundo trimestre del 2014 ya había bajado al 5,1 por ciento. 

Los menores ingresos petroleros también están en el radar del Emisor, que con la caída de precios ve claramente afectadas todas las previsiones hechas para el 2014 y el 2015. 

Esto ha implicado un deterioro de los términos de intercambio del país, a pesar de que las cotizaciones externas del café siguen altas, indicó Banrepública. 

Además, tanto Lloreda como directivos de petroleras revelaron que ya se está revisando la inversión futura, previendo mayores recursos para proyectos de producción (a fin de compensar con volumen la caída de precios), en detrimento de la exploración para localizar reservorios de crudo y de otras actividades que no son parte vital del negocio. 

El peso en la IED

La balanza de pagos muestra que en el 2013 la inversión extranjera directa (IED) en la industria petrolera bajó 9,3 por ciento, al cerrar en 4.910 millones de dólares, situación que posiblemente, según analistas, se repita este año por las restricciones operativas. 

El dato es clave, ya que la participación de la industria petrolera en la IED ha venido bajando: del 35 por ciento en el 2012 al 29 por ciento en el 2013. 

Ante este panorama, el Ministro de Minas advirtió que “al no controlar los precios, el país debe enfocarse en cuidar que los proyectos se puedan hacer y en resguardar la producción y las reservas, para que lleguen los recursos necesarios para inversión social, carreteras y para generar empleo”. 

Una consecuencia adicional cada vez más cercana, según Ómar Escorcia, de la comisionista Asesores en Valores, es que “si el precio del crudo se vuelve un tema de mediano plazo y se estabiliza entre 70 y 80 dólares por más de seis meses, apretaría las finanzas públicas para el 2015, y el Gobierno tendría que analizar cuánto le permite la regla fiscal endeudarse en el exterior, teniendo en cuenta lo que se puede compensar por mayor producción de crudo y por el repunte del dólar”. 

Otro frente que ya está en alerta es el de las firmas de servicios petroleras, cuyos ingresos dependen fundamentalmente de lo que inviertan las empresas del sector. Desde hace varias semanas, el presidente de la Cámara de Servicios Petroleros (Campetrol), Rubén Darío Lizarralde, viene pidiendo una sinergia entre Gobierno, industria y comunidades para la generación de políticas claras, incentivos y agilización de procesos administrativos que permitan el desarrollo óptimo del sector de hidrocarburos. 

La tributaria, otro hueso duro de roer

En las proyecciones de inversión petrolera entró a jugar una nueva variable por la reforma tributaria. 

La Asociación Colombiana del Petróleo estima que, si el proyecto sigue su curso, como fue aprobado en comisiones, la participación del Estado en el sector pasará del 70 al 75 por ciento. 

El gremio cree que con un impuesto de renta, que oscilará entre 39 y el 43 por ciento con el Cree, se afectará la inversión y la competitividad.  

En las compañías petroleras ya comenzó el apretón

Desde hace varias semanas, los equipos financieros de las compañías petroleras comenzaron a barajar de nuevo sus presupuestos para el 2015, ante la caída en los precios del crudo, que ya está por debajo de los 70 dólares el barril para la referencia WTI y muy cerca a este nivel para el que se transa en Europa (Brent). 

Aunque Ecopetrol está analizando el plan de inversiones que pondrá a consideración de su junta directiva, lo que viene sucediendo en la empresa permite prever que para el 2015 estará por debajo de los 10.000 millones de dólares (en el 2014 fue de 10.595 millones). 

Fuentes enteradas de la situación indicaron que a todas las áreas ya les pidieron apretarse el cinturón en varios de sus proyectos y en rubros que no son estratégicos para el negocio, como los patrocinios y la publicidad. 

Incluso, mientras no termine la ejecución de la Refinería de Cartagena, que entraría en operación en agosto, el proyecto de modernización de la refinería de Barrancabermeja se mantendrá en el congelador. 

Igualmente, los gastos de viaje y viáticos se han reducido en la petrolera de mayoría estatal a lo estrictamente necesario y, si hay reuniones, estas se programan por videoconferencia. 

Entre tanto, en Pacific Rubiales, segunda firma en producción de crudo del país, las directivas pidieron a los equipos hacer lo mismo, con el objetivo de bajar el presupuesto entre un 35 y un 40 por ciento con respecto al que se está ejecutando este año. Para el ejercicio presupuestal de este año, que también comenzó hace varias semanas, las directivas de la petrolera decidieron tomar una proyección del precio del crudo para el 2015 entre 70 y 75 dólares por barril. 

ÓMAR G. AHUMADA ROJAS
Redacción Economía y Negocios
EL TIEMPO