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El nuevo orden petrolero mundial

EE. UU. le dio una voltereta al mercado que deja sin mucha maniobra a la Opep. Si la Opep disminuía la producción no era seguro que lograra una subida al precio. Al final no lo hizo.

Que la cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) haya tomado la decisión de no reducir la producción para intentar detener la tendencia a la baja de los precios significa no solo que el grupo ha perdido peso en el mercado, sino que el mundo está ante un nuevo orden energético y geopolítico, en el que Estados Unidos, gracias al enorme incremento de su producción, mandará la parada. 

Países con economías en dificultades, como Venezuela, que esperaban una reducción de la producción, salieron decepcionados sin poder hacer nada para frenar la espiral, en la que el precio ha perdido un tercio de su valor desde junio pasado. 

Así, otros países, particularmente las economías emergentes, como Colombia, sufren el impacto del descenso del precio al afectar sus presupuestos. 

Carlos Rossi, presidente de la firma venezolana Consultora Energynomics, le dijo a EL TIEMPO que la Opep, con su decisión, pasó por encima del pedido del presidente Nicolás Maduro, que buscaba una disminución de la producción del bloque para poder enderezar, con un precio más alto, las alicaídas finanzas. 

En el análisis de la Opep operó la convicción de que una baja de la producción no iba a garantizar una subida del precio y en cambio sí sus países miembros iban a perder participación en la torta mundial. Y ello, ante la presencia de la renovada competencia del petróleo de esquisto de América del Norte, no sería un buen negocio a largo plazo. 

Arabia Saudí, un jugador tan poderoso, también se juega sus fichas geopolíticas al no hacer mucha fuerza para que el precio suba. Su gran rival en la región, Irán, es uno de los perjudicados con los precios bajos. 

Todo esto explica en parte la decisión de la Opep del jueves, pero en el fondo lo que el mundo está presenciando es un “cambio de paradigma” energético, como se refirió a lo que sucede el Commerzbank, o lo que la Agencia Internacional de Energía (AIE) denomina un “nuevo capítulo en la historia de los mercados del petróleo”. 

Son muchos los factores geopolíticos que influyen en la nueva era del mercado energético. A la oferta de crudo esquisto se suma la desaceleración de la demanda. China, hambriento consumidor de petróleo, “está entrando en una etapa de desarrollo en la que necesita menos”, analizó la Aiea, y Europa y Japón, por sus crisis económicas, han reducido sustancialmente su apetito de hidrocarburos. 

De la misma forma, el aumento de la producción estadounidense reduce su necesidad de importación, lo que obliga a sus proveedores a encontrar otros compradores y exacerba la competencia. Estados Unidos ya superó en producción de hidrocarburos líquidos a Arabia Saudí, el gran líder de la Opep. 

Las cifras lo explican mejor: EE. UU. pasó de producir 5 millones de barriles-día en el 2008, a casi 9 en los primeros ocho meses de este año. Y en el 2015 se espera que llegue a los 9,5. 

En el análisis de los economistas de Commerzbank, el incremento de la producción estadounidense “equivale a la llegada al mercado de un nuevo productor de petróleo del tamaño de Irak y Catar juntos”, según cálculos de los economistas de la entidad. 

Ante este panorama, una reducción de la producción de la Opep probablemente habría sido inoficiosa para el precio. 

A esto es a lo que el analista del sector y director del portal venezolano Petrofinanzas, José Suárez, se refirió, en diálogo con este diario, cuando dijo que en el mercado petrolero “también hay una la ley de la vida, pues los que ayer eran amos ahora deben bajarse del trono, pues EE. UU. está tomando el poder”. Aludió así a la hegemonía de la que disfrutó la Opep en las décadas de los 70 y los 80. 

Tecnología de extracción 

Ahora bien, hay un factor clave: la tecnología. Los altos precios del crudo Brent, que oscilaron entre los 100 y los 120 dólares desde el 2011, permitieron hacer importantes inversiones en desarrollo de tecnología extractivas. El boom estadounidense tiene que ver directamente con esto. 

Los mayores beneficiados con un petróleo barato son la mayoría de los países europeos y Japón, que, al cabo de casi siete años de crisis y, en el mejor de los casos, de bajos crecimientos, verán cómo un combustible barato ayudará a sus finanzas. 

España ya había dicho hace dos semanas que con un precio del barril de petróleo Brent alrededor de los 80 dólares ahorraría unos 10.000 millones de dólares al año en importaciones del crudo, lo que supone un impulso adicional para la economía en torno al 0,5 y el 1 por ciento del PIB, cifra nada despreciable para un país que ha afrontado lo peor de la crisis con un desempleo que hasta hace apenas un año sobrepasaba el 25 por ciento. A juicio de Rossi, “a la larga, la Opep tuvo un gesto noble con Europa y Japón”, clientes que le conviene que se recuperen. 

Los países más necesitados de un aumento de precios. 

Tres de los doce miembros de la Opep necesitan, con diferente intensidad, que reaccionen los precios del petróleo para levantar las finanzas públicas. Venezuela es el más urgido, pues, con un déficit fiscal por encima del 15 por ciento del PIB, el actual panorama de precios bajos del crudo desde mitad de año le ha generado pérdidas de 15.000 millones de dólares. Carlos Rossi, presidente de la consultora Energynomics, dice que su país necesita un barril de petróleo sobre 117 dólares para equilibrar sus finanzas. Esto significa que en ese país extraer crudo y ponerlo en el mercado es costoso. Catar, para mencionar un miembro de la Opep, necesita un barril por encima de los 65 dólares para mantener sus finanzas. 

Rusia (que no es miembro) y Ecuador pujan por un crudo que esté al menos en el rango de los 80 dólares; e Irán, en 100 dólares. 

El analista considera que, antes de que se recuperen los precios, Venezuela, Rusia e Irán deben “hacer una revisión de sus políticas y levantar una bandera blanca al mercado”. Pero “el régimen de Maduro debe tomar medidas impopulares, y rápido, para mejorar los ingresos, como un alza de la gasolina”, dijo. 

HOLMAN RODRÍGUEZ M.
Redacción Internacional
AFP, Reuters y Efe